En apenas cinco años, la startup toledana Abastores ha revolucionado el mercado agrícola español con la creación de la primera lonja online especializada en cereales y otros cultivos. A través de su plataforma, más de 6.000 agricultores consultan precios en tiempo real, comparan ofertas y acceden a nuevos compradores, mejorando su margen de beneficio entre un 10% y un 15% respecto al sistema tradicional.
Fundada en 2020, antes de comenzar la pandemia, por Carlos García Santacruz y por Rubén Orihuela, Abastores ha logrado conectar directamente a agricultores y empresas compradoras, eliminando intermediarios y digitalizando procesos que antes requerían semanas de negociaciones. Su enfoque innovador le ha valido el premio al Emprendimiento Innovador Rural en 2024, consolidando su papel como referente de la modernización del campo.
Los agricultores pueden negociar los mejores precios mediante la plataforma virtual
Parece que ya va desapareciendo el tradicional personaje con el fajo de billetes enrollados con una goma que compraba a los autónomos del campo sus productos in situ. Las tecnologías también pueden ser útiles en el sector primario tan castigado por los bajos precios.
Carlos García, CEO de la firma, ingeniero industrial y con raíces familiares en la agricultura, detectó la falta de acceso a datos de mercado fiables y la rigidez de los métodos tradicionales. “Los agricultores vendían sus cosechas siempre a los mismos compradores, sin libertad para negociar precios mejores”, explicó a este diario. Esta problemática, sumada a su experiencia en la digitalización de procesos, trabajando para Indra, lo llevó a desarrollar una plataforma donde los precios se actualizan diariamente y se basan en operaciones reales.
Rubén Orihuela, cofundador y COO, se unió al proyecto con su formación en marketing y experiencia en Airbus. Juntos crearon una herramienta que no sólo proporciona transparencia en las operaciones, sino que ofrece seguridad para los agricultores, gracias a una pasarela de pagos que asegura la transacción.
2024 fue un año clave para Abastores, pues movilizaron 30 millones de euros en transacciones de cereales y alcanzaron una facturación de un millón de euros, el triple que el año anterior. El maíz representa el 30% del total de las operaciones, mientras que el 80% de los cultivos se destinan a pienso animal y el resto a la industria harinera y cervecera.
Ahora, su plataforma está en proceso de expandirse a otros productos como almendras, abonos y frutos secos. “Estamos creando herramientas para profesionalizar aún más el trabajo de los agricultores, facilitando la gestión de sus contratos y logística”, detalló Orihuela.
Los autónomos del campo pueden vender sus productos desde el teléfono móvil
Uno de los pilares del éxito de Abastores es su capacidad para simplificar la tecnología, haciéndola accesible incluso para pequeños agricultores sin formación digital. Su aplicación móvil permite consultar precios, gestionar ventas y garantizar el pago sin necesidad de intermediarios ni complejas gestiones. “Queremos que el agricultor se preocupe solamente de lo que debe, de producir, y no que haya de perder tiempo en negociar”, explicó Orihuela.
Además, su sistema operativo basado en inteligencia artificial procesa datos de diferentes lonjas y mercados internacionales, como la bolsa de maíz en Chicago, para ofrecer un precio ponderado y fiable. Este modelo ha permitido a la startup toledana convertirse en la principal referencia de precios del grano en España.
Más del 80% de los usuarios de Abastores viven en localidades con menos de 1.000 habitantes, lo que demuestra su impacto en el desarrollo rural y su papel activo en la lucha contra la despoblación. “Nos dirigimos a los pequeños productores que no están ligados a grandes cooperativas o intermediarios”, subrayaron ambos fundadores.
Así, esta startup ha captado tanto a pequeños agricultores independientes como a grandes empresas del sector alimentario, que en esta ecuación ejercen el papel de compradores. De manera que, en la actualidad, más de 200 compañías utilizan su plataforma de manera recurrente, incluyendo industrias harineras y ganaderas.
Los emprendedores ya plantean aumentar los cultivos disponibles y expandirse fuera de España
Desde su fundación, Abastores ha cerrado dos rondas de financiación, imprescindibles, al decir de sus fundadores, para desarrollar el proyecto con garantías. En 2022, obtuvo 350.000 euros, y en 2024, otros 750.000. Estos fondos han sido clave para el desarrollo de su software y la incorporación de nuevas funcionalidades. “Como empresa somos viables casi desde el primer momento, pero para crecer necesitamos seguir invirtiendo en tecnología”, explicó Orihuela.
Su propuesta resulta tan innovadora que, no en vano, ha sido reconocida en múltiples ocasiones. “Estos reconocimientos son una motivación para seguir mejorando la rentabilidad del sector agrícola, pues hay margen para ello”, aseguraron ambos emprendedores.
Aunque Abastores tiene su sede en Toledo, ya ha comenzado a ampliar su alcance geográfico y a diversificar su oferta. Entre sus próximos objetivos está el desarrollo de una plataforma específica para frutos secos y otros cultivos no homogéneos, un desafío que implica adaptar su tecnología a mercados con mayor variabilidad en la calidad del producto.
Asimismo, sus creadores planean internacionalizar su modelo, aprovechando su experiencia en digitalización agrícola y sus alianzas con industrias clave. “Nuestro foco seguirá siendo España, pero queremos replicar el éxito de nuestra lonja en otros países que precisan de un modelo similar”, concluyó Orihuela.













