El año de la verdad para Marta Ortega: Inditex necesita una estrategia para demostrar que todo lo anterior no fue herencia de Pablo Isla

En el seno de Inditex se suele equiparar a Zara con un transatlántico, no tanto por su constatada robustez sino porque sus decisiones tardan en hacerse notar tres o cuatro temporadas. Este chascarrillo obliga a valorar los tiempos de la empresa de manera más pausada.

El buen hacer de Pablo Isla, presidente de Inditex entre 2011 y abril de 2022, consolidó la robustez del grupo. No obstante, los números del primer trimestre fiscal de 2024 publicados este miércoles requieren un análisis distinto Inditex crece —claro— pero lo hace sin demasiados fuegos artificiales y experimenta la primera ralentización de sus ventas desde 2019. 

Su facturación ha crecido un modesto 7%, hasta los 8.150 millones de euros, una cifra que no por inédita evidencia un avance considerablemente menor al 13% de un año antes. El valor, incluso, está por debajo del pronosticado por los analistas de Barclays —un 9,3%–.

Su beneficio se ha situado en los 1.294 millones de euros tras crecer un 10,8%, cifra que contrasta con el rebote del 54% de un año atrás que permitió al grupo romper por primera vez la barrera de los 1.000 millones.

Hace un año, el grupo textil registraba el mejor inicio del año de su historia. Hoy, su cuenta de resultados desliza otra idea: el Inditex de Marta Ortega está obligado a crear una estrategia para demostrar que todo lo anterior no fue herencia de Pablo Isla. 

La herencia estratégica de Pablo Isla

El gigante textil cerró su ejercicio fiscal 2020, marcado por la pandemia, ganando un 70% menos que un año antes y con unas ventas que retrocedían un 27,9%, hasta 20.402 millones.

Pablo Isla junto a Carlos Crespo, su hombre de confianza y director general de operaciones, tuvieron claro que había que hacer algo, y su plan pasó por una obligada metamorfosis comercial. Entendieron que Inditex debía plegarse para volar más alto.

Llegó así un retroceso comercial sin precedentes: 1.200 establecimientos absorbidos hasta 2022. La peor parte se la llevaría España, donde se absorberían entre 250 y 300 tiendas.

Así, bajo una estrategia general –y sustentada, a su vez, por su hoja de ruta tecnológica: Inditex Open Platform (IOP)– nacía un nuevo paradigma comercial con dos patas claras: un fuerte canal online y vender más que nunca con menos tienda: 1.749 puntos menos que desde 2019.

«Él hizo muy bien su labor, se aprovechó de las circunstancias y obviamente hizo lo que otros podían haber hecho y no hicieron», defiende Rafael Ojeda, de Fortage Funds. El analista de XTB, Javier Cabrera, coincide: «Es innegable que la herencia recibida era muy buena».

El milagro no tardó en producirse: solo un año después, el grupo cerraba un histórico ejercicio 2021 con un beneficio que se disparó un 193% hasta superar los 3.240 millones de euros y unas ventas en torno a los 28.000 millones.

Lo mejor, no obstante, estaba por llegar.

En 2022, Pablo Isla dejó oficialmente la compañía para dar paso a Marta Ortega. Se fue con el trabajo hecho, dejando a Inditex en el mejor momento de su historia: una ganancia inédita de 4.130 millones de euros y unas ventas que habían roto la barrera de los 32.500 millones.

Ya con una nueva cúpula al frente, con Marta Ortega como presidenta y Óscar García Maceiras como consejero delegado de Inditex, el grupo volvía a hacer lo imposible en 2023: repetir el mejor año de su historia. Esa cifra de negocio –5.300 millones de beneficio y unas ventas inéditas de casi 36.000 millones—, dejaba la puerta entreabierta a otra realidad: Inditex vendía menos pero más caro.

Pero lo cierto es que con arreglo a la inflación o no, la realidad es que el contexto macroeconómico marca todo el presente del grupo textil y, con toda seguridad, su futuro.

¿Y ahora qué? Marta Ortega, entre la táctica y la estrategia

El discreto avance de los actuales resultados obliga también a preguntarse cómo es el terreno en el que Marta Ortega está obligada a moverse. 

El actual escenario no se parece en nada al anterior: el consumo está cayendo de una manera significativa, en parte, porque la Reserva Federal y el BCE así lo quieren: «Si queremos tener una inflación controlada, el consumo tiene que ser menor», apunta Ojeda.

Eso, indudablemente, lleva a hablar de que los tipos de interés están en niveles muy altos, lo que provoca que todo caiga como un dominó: poco dinero circulante en las familias, menos consumo y empresas que no venden de la misma forma.»

«Inditex seguirá experimentando periodos en los que las ventas no crezcan a un ritmo tan alto», vaticina el analista de XTB. La segunda parte del año, añade Diego Morín, analista de IG, puede tener un deterioro en ventas y sus números podrían estar por debajo de las estimaciones, especialmente por las presiones en los precios que continúan la escalada,

A pesar del paisaje, el grupo bajo su nueva cúpula, retoma Cabrera, se mueve y está haciendo hincapié en la expansión en países con baja cuota de mercado.

Otro debate es si el plan está dando los frutos esperados. María Mira, analista de Estrategias de Inversión, apunta al «estancamiento» del sueño estadounidense de Inditex, que proyecta 30 proyectos comerciales hasta 2025. Un año después, el dueño de Zara solo cuenta con una tienda más y el país ha dejado de ser el motor del continente.

«Echo de menos un plan de crecimiento. El grupo insiste en que ve grandes posibilidades de crecimiento y que se están preparando para el siguiente nivel, pero ¿cómo van a aprovechar esto para crecer?, sostiene la analista.

«La estrategia está poco fijada», reconoce Ojeda, quien, sin embargo, insiste en diferenciar entre estrategia y táctica. El primer concepto, añade, fue fijado por Pablo Isla de cara a los siguientes años; ahora, es Marta Ortega la encargada de implementar el segundo ejercicio a ejercicio.

En cualquier caso, el analista apuesta por avanzar sin ser «esclavos del pasado» y tira, además, de símil futbolístico: «Este año, el Real Madrid lo ha ganado todo y que no lo haga la siguiente temporada no es un fracaso».

Debate bien distinto es si el mercado va a ser igual de comprensivo que un madridista.

Marta Godoy

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