Christian Horner se ha despedido, entre lágrimas, de Red Bull tras 20 años en la escudería y uno de los sueldos más elevados de la Fórmula 1. El hasta ahora jefe de Max Verstappen ha pronunciado este miércoles un discurso de despedida a sus antiguos compañeros en el que ha admitido su «sorpresa» por la decisión: «obviamente, fue un shock para mí, pero he tenido tiempo de reflexionar durante las últimas 12 horas. Quería presentarme ante todos ustedes para darles esta noticia y expresar mi gratitud a todos y cada uno de los miembros del equipo»
Ante una situación insostenible, tras el último gran premio, donde se confirmó el dominio absoluto de McLaren, a pesar de que perdieran la pole en beneficio del neerlandés, Red Bull Racing ha anunciado el despido fulminante de Christian Horner, su jefe de equipo durante los últimos 20 años y el gran artífice de su dominio en la Fórmula 1 moderna.
La noticia, confirmada a través de un comunicado del equipo Racing Bulls, supone un terremoto sin precedentes en la escudería austríaca y abre una etapa de incertidumbre deportiva, institucional y estratégica. Laurent Mekies, hasta ahora director del equipo filial Racing Bulls, ha sido designado como nuevo jefe de Red Bull Racing. Su puesto será ocupado por Alan Permane, histórico exmiembro de Alpine.
La salida de Horner coincide con una crisis interna y de rendimiento que ha desplomado a la escudería en el campeonato de constructores y amenaza también el futuro de su estrella, Max Verstappen, cada vez más vinculado a una posible salida hacia Mercedes. Veremos si esta decisión precipita la salida del actual campeón del mundo y considerado mejor piloto del planeta, o bien supone todo lo contrario, en una nueva etapa con el mejor en busca de un nuevo título con los nuevos coches y reglamento de 2026.
Fin de una era: 14 títulos y una reputación en entredicho
Horner deja Red Bull con un legado indiscutible: seis campeonatos del mundo de constructores y ocho de pilotos, incluidas las tres coronas consecutivas de Verstappen entre 2021 y 2023. Sin embargo, su salida no solo responde a motivos deportivos. El directivo británico ha sido una figura polémica desde que en 2024 fuera acusado por una empleada de conducta inapropiada, un caso del que fue exonerado tras una investigación interna, pero que dejó heridas abiertas.
En su despedida, Red Bull ha agradecido su «compromiso, experiencia y pensamiento innovador» y ha reconocido su papel clave en la transformación del equipo en uno de los más exitosos y mediáticos del ‘Gran Circo’. Pero los elogios no tapan el contexto: el rendimiento de Red Bull ha caído en picado y McLaren ha tomado el relevo como equipo dominante. Es la realidad que un equipo tan puntero y exigente no puede asumir. Ganar o cambiar.
Crisis en pista y fuera de ella: Verstappen se aleja, Newey ya se fue
La situación es especialmente delicada. A falta de media temporada, Verstappen es cuarto en el Mundial de pilotos, a 69 puntos del líder Oscar Piastri (McLaren), y Red Bull ha descendido al cuarto puesto en el campeonato de constructores, por detrás de McLaren, Ferrari y Mercedes.
Además, Adrian Newey, considerado el mejor diseñador de la historia de la F1, abandonó el equipo en septiembre rumbo a Aston Martin, con la mirada puesta en el nuevo monoplaza de 2026. También se ha marchado Jonathan Whitley, exdirector de operaciones, hoy en Kick Sauber, donde ya ha logrado podios.
Red Bull afronta en solitario el desarrollo de su nuevo motor tras romper con Honda, apoyándose en una alianza con Ford que comenzará a implementarse en 2026, pero lo hace sin dos de sus grandes pilares técnicos y sin su jefe de equipo. Necesita un golpe de calidad y de timón ya.
El despido de Horner reaviva los rumores sobre la marcha de Max Verstappen a Mercedes, que lleva meses cortejándole. Aunque tiene contrato hasta 2028, su fidelidad parece más ligada a la estructura técnica que a la directiva. La escudería tendrá que rehacer su organigrama técnico y ganar tiempo con el nuevo motor en colaboración con Ford, algo que genera muchas dudas en el paddock.
El sueldo que tenía Horner en Red Bull y su patrimonio millonario
Si hablamos estrictamente de dinero, no es ningún drama para Horner su despido, con un más que probable finiquito millonario y un patrimonio abultado. De todos es sabido que la Fórmula 1 paga muy bien, no solo a pilotos y altos mandos, sino a los medios, mecánicos, etc.
Christian Horner ha sido uno de los jefes de equipo mejor pagados de la Fórmula 1 durante su etapa en Red Bull Racing. Su salario anual alcanzó los 10 millones de dólares (aproximadamente 8-9 millones de libras o 8,5 millones de euros), especialmente tras el aumento del 11% que recibió en 2023, situando su sueldo ese año en 8,92 millones de libras. Eso sí, no tenía participación accionarial en Red Bull Racing, a diferencia de otros directores como Toto Wolff en Mercedes.
Tras su reciente salida podría recibir una importante indemnización, aunque el monto exacto aún no se ha hecho público. Una cantidad a sumar en su ya saneada cuenta corriente. El patrimonio neto de Christian Horner en 2025 se estima en torno a 40 millones de libras (unos 46,4 millones de euros), según portales como Finance Monthly,
Aparte de su trabajo, tiene inversiones privadas, especialmente en bienes raíces (mansión en Oxfordshire, apartamento en Londres y casa vacacional en el sur de Francia) e ingresos puntuales por apariciones y colaboraciones. Además, además hay que sumar el impresionante patrimonio de su esposa Geri Halliwell (ex Spice Girl), con lo que la fortuna familiar superaría los 500 millones de dólares, aunque la mayor parte, corresponde a los ingresos y patrimonio de ella.













