Una ruptura narrada minuto a minuto. La relación de Elon Musk y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump puede darse por terminada tras la estrepitosa bronca entre ambos relatada a golpe de mensaje en las redes sociales.
Veinticinco minutos de televisión en vivo, más de una docena de publicaciones en X y tres publicaciones en Truth Social durante un período de cinco horas: así es como se deshizo este intenso pero breve idilio.
Las cosas empezaron a ponerse feas cuando el dueño de Tesla y Space X criticó la política arancelaria y rebaja fiscal de su jefe, la conocida como One Big Beautiful Bill. «Qué vergüenza para quienes votaron a favor», tuiteó Musk el martes, refiriéndose a los miembros del Congreso que votaron a favor del proyecto de ley de reducción de impuestos de Trump.
Para el empresario sudafricano, que dejó la semana pasada su cargo como jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de la Administración Trump, se trata de “una abominación repugnante”, “repleta de gastos superfluos”, dejó claro en la red social de la que es dueño.
El proyecto de ley, aprobado en mayo, propone recortes significativos en programas sociales como Medicaid, mientras amplía las reducciones fiscales de 2017 y aumenta el gasto en defensa. El Comité para un Presupuesto Federal Responsable ha estimado que, en su forma actual, el proyecto de ley añadiría 2,5 billones de dólares (2,2 billones de euros) al déficit durante la próxima década.
Trump se mantuvo sorprendentemente callado ante estas declaraciones. Hasta el jueves. Cuando explotó. El presidente respondió a los ataques de Musk por primera vez al responder preguntas de la prensa durante un evento en la Casa Blanca para recibir al canciller alemán, Friedrich Merz.
Al instante, Musk copó su red de tuits, respondiendo casi en tiempo real a lo que Trump comentaba durante su aparición en medios. Dos de los hombres más poderosos del planeta estaban aireando sus trapos sucios delante de todos.
Musk apunta en uno de sus tuits que, sin él, los republicanos habrían perdido. Menos de dos horas después, Trump le responde con dos publicaciones consecutivas en su propia plataforma, Truth Social.
“Lo de Elon estaba ‘agotándose’, le pedí que se fuera, quité la orden que obligaba a la compra de coches eléctricos que nadie más quería (¡algo que él sabía desde hacía meses que iba a hacer!), ¡y simplemente se volvió LOCO!«, escribió el presidente tal y como muestra un tuit recogido luego en X.
150.000 millones de dólares por el desagüe en un día
Enzarzarse contra el presidente de EEUU cabe pensar que salga caro. De hecho mucho. Trump ha amenazado públicamente con cancelar todos los subsidios y contratos federales con las empresas de Musk, incluyendo Tesla, SpaceX, Starlink y The Boring Company.
Elon Musk es hoy el hombre más rico del planeta. Lidera la lista Forbes 2025 con la mayor fortuna registrada jamás por este medio: 316.023 millones de euros, con un aumento del 75% respecto al año pasado. Una cifra astronómica que, sin embargo, podría verse afectada por la mediática telenovela.
Si bien, tras la pelea de gallos se busca un acercamiento, la bronca tuvo un impacto directo en la cotización de Tesla con una caída histórica de las acciones del 14% en la sesión de este jueves. Lo que se traduce en una pérdida de unos 150.000 millones de dólares en valor de mercado, (130.000 millones de euros) en un día. Un día antes, el miércoles, la compañía valía más de 1 billón de dólares en bolsa.
Las millonarias inversiones que podría perder Musk
Si las aguas no vuelven a su cauce, como adelanta Político, el bolsillo del empresario sudafricano podría verse mucho más afectado. ¿Qué puede perder Musk en este titánico divorcio? La verdad es que más de lo que cabría pensar, pues su ingente fortuna depende del éxito de dos empresas muy vinculadas con el sistema político estadounidense.
SpaceX, por ejemplo, tiene contratos gubernamentales valorados en más de 22.000 millones de dólares, de los cuales 15.000 millones provienen de la NASA. Ahora bien, como apuntan desde Independent el valor potencial total de todos los contratos vigentes de SpaceX es mucho mayor: 89.200 millones de dólares.
«Si Trump cancelara todos los contratos mañana, eso significaría un máximo teórico de 68.000 millones de dólares en pérdidas de ingresos potenciales. Para contextualizar, esto representa más de cuatro veces los ingresos totales previstos de SpaceX para 2025 y casi 15 veces sus ingresos a partir de 2022», analiza el medio británico.
Las inyecciones de capital del gobierno en momentos clave ayudaron a Tesla y SpaceX a prosperar, impulsando la riqueza de Musk. Así lo enfatiza un análisis de The Washington Post donde queda claro que Musk es uno de los mayores beneficiarios de las arcas públicas. En los últimos 20 años, sus empresas han recibido al menos 38.000 millones de dólares en contratos gubernamentales, préstamos, subsidios y créditos fiscales.
«Solo en 2024, los gobiernos federales y locales comprometieron al menos 6.300 millones de dólares a las empresas de Musk, el total más alto hasta la fecha», puede leerse en el artículo.
Otros 52 contratos en curso con siete agencias gubernamentales, entre ellas la NASA, el Departamento de Defensa y la Administración de Servicios Generales, están en camino de pagar potencialmente a las empresas de Musk 11.800 millones de dólares adicionales en los próximos años, según el análisis de The Post. Lo que podría verse comprometido si Trump cumple su palabra.














