A pesar de los esfuerzos por promover el emprendimiento, las cifras reflejan que la mayoría de las startups no logra consolidarse.
Según las estadísticas que maneja la consultoría Enlace, solo un 15% de las empresas emergentes consigue sobrevivir a los primeros tres años; y apenas un 10% alcanza el punto de equilibrio antes de cerrar.
Estos datos reflejan, según el análisis que los acompaña, las dificultades que tienen los emprendedores en un contexto de mucha volatilidad y constantes cambios tecnológicos y normativos.
Muchas startups cometen el error de lanzar su producto sin validarlo antes
Más allá de la dificultad de acceder a financiación, los analistas apuntan a problemas estratégicos que podrían evitarse. El más común, según estos expertos, es la falta de validación de la solución en el mercado: muchos equipos lanzan productos sin comprobar si resuelven una necesidad real.
El segundo error frecuente es el apego excesivo a la idea inicial, lo que lleva a resistirse a los cambios que demandan los clientes.
“Escuchar al mercado, adaptarse a las necesidades reales de los usuarios y operar con mentalidad de empresa escalable desde el primer día son claves para sobrevivir”, explicó Marta Pallarés, socia de la consultoría que ha elaborado este estudio.
La experta subrayó además que “la mayoría de los fracasos no se deben tanto a la falta de financiación como a errores estratégicos evitables, especialmente en las fases iniciales del proyecto”.
La falta de recursos agrava el problema de los emprendedores
La dificultad para conseguir inversión suficiente a tiempo agrava la situación. En España, ocho de cada diez startups se quedan sin capital antes de generar ingresos.
Para los expertos, el problema no se limita al dinero: también influye la falta de inversores especializados que aporten experiencia sectorial y acompañamiento estratégico.
“Más allá del dinero, es vital encontrar inversores que compartan la visión y tengan conocimiento profundo del sector para aportar valor real al crecimiento del negocio”, añadió Pallarés.
Un análisis que refuerza los datos recogidos por este medio anteriormente, según los cuales el 70% de las startups termina cerrando porque no logra generar ingresos antes de quedarse sin capital.
Entre las causas de fracaso destacan la ausencia de ventas recurrentes (73%), la falta de control financiero (56%) y la escasa profesionalización de los equipos, ya que solo el 38% contaba con un consejo asesor con experiencia.
Además, existe una diferencia clara entre startups con éxito y fracasadas: el 92% de las que crecen tienen fundadores con experiencia previa, frente al 22% de las que no prosperan.
El ecosistema emprendedor también apunta a que la ausencia de mentoría, redes de contactos sólidas y asesoramiento especializado son factores que frenan la consolidación de estos proyectos.
Las startups inmobiliarias están destacando en los últimos años
A pesar de la alta mortalidad, surgen sectores con gran dinamismo. En el inmobiliario, por ejemplo, la colaboración entre startups proptech y compañías tradicionales está ganando protagonismo.
El término proptech se utiliza en el sector para referirse a la aplicación de la tecnología en el ámbito inmobiliario, tanto en la forma de habitar como en la gestión de espacios. En este ámbito, Enlace cuenta con experiencia real, ya que trabaja como nexo entre las plataformas tecnológicas y el sector inmobiliario, lo que le permite identificar tendencias de manera temprana.
El informe elaborado por TheFringe/LABS señala que un 64,7% de las empresas tecnológicas y un 60% de las tradicionales del sector creen que esta colaboración será el principal motor de crecimiento en 2025.
Plataformas como Payli, Silk, Almond o Homming ya están introduciendo modelos innovadores de habitabilidad y gestión. También destacan las soluciones enfocadas en eficiencia energética y cumplimiento normativo ESG, como Zenova, que se presentan como oportunidades de negocio en un mercado en plena transformación.
El talento emprendedor necesita un ecosistema favorable, según los expertos
Pese a las dificultades, el ecosistema español muestra signos de resiliencia según esta consultora ya que en 2023, el valor total de las startups alcanzó los 93.000 millones de euros, lo que representa un aumento del 360% desde 2018.
“España tiene talento emprendedor, pero necesita mejores condiciones estructurales, inversión inteligente y acompañamiento real para reducir su tasa de mortalidad empresarial. Operar como una empresa grande, aunque tengas un equipo de dos personas, facilita mucho el camino”, concluyó Pallarés.















1 comentario